Golpe de estado en Honduras, otro Airbus estrellado, renuncias en el Gobierno y la paranoia por la pandemia de la Gripe A avalan un torbellino de situaciones delicadas.
Mientras tanto, en los pasillos de la sede del club en Florida, los directivos del Niuppi están ajenos a todo acontecimiento nacional e internacional. Puertas adentro, se vive un panorama alarmante, una realidad que preocupa por encima de las demás.
Este sábado a las 19.40 los de azul y blanco deberán enfrentar a La Cosa Nostra con un plantel diezmado. A la lesión del delantero Juan Scasso, quien permanece inactivo desde la sexta fecha, se le suma la marginación del plantel del arquero Mariano Catran y la probable ausencia del inglés John Little.
La presencia de este último se estaría confirmando a más tardar el sábado por la mañana. Por asuntos personales, extremadamente razonables y completamente entendidos por el cuerpo técnico, es que el número 5 del Niuppi no podría jugar el sábado. Por tal motivo, Agustín Miatello volvería a ser convocado para formar parte del equipo, debido a sus grandes actuaciones en las fechas anteriores.
Tal como anunció el flamante ministro de Salud Juan Manzur: “La situación es seria, difícil y delicada”. Faltan menos de dos días para el encuentro y el Niuppi no tiene arquero. El cuerpo técnico decidió separar por tiempo indefinido del plantel a Mariano Catran, debido a su comportamiento durante la semana. A pesar de que los arqueros suplentes -Matías Catran y Esteban García- no puedan jugar, los dirigentes avalaron la decisión del entrenador.
“La verdad que lo de Catra es sorprendentemente incoherente e incomprensible. Para colmo, este episodio ya había sucedido, nunca pensé que se iba a repetir. Dentro del vestuario estamos todos indignados”, manifestó el capitán Juan Ignacio Juliano.
De esta manera, un jugador de campo deberá ponerse los guantes y defender el arco del Niuppi. Quién mejor se desempeña en la posición es el goleador Nicolás Ugarte: ya lo ha hecho y está dispuesto a resignar su pelea por el botín de oro de la categoría para apagar el fuego que incendió Mariano Catran. De no ser así, Lucas Besse también aceptó ponerse el buzo de arquero y convertirse en el bombero del equipo.
Al principio, el cruce frente a La Cosa Nostra parecía ser un trámite, ya que los mafiosos contaban con dos jugadores suspendidos e inconvenientes para completar el equipo. A tan sólo dos días del encuentro, el asunto se emparejó.
El Niuppi deberá demostrar si detrás de los nombres -los que faltan- hay hombres.
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se nota que estas al pedo hdp ehhh
ResponderEliminarojala q BOCA GANE Y NADA MAS